sábado, 29 de septiembre de 2018

El farol y la luna



Fenece esa llama insolente apagando (pagando) su osadía de luz intrascendente de farol ante la fastuosidad de esa luna redonda que  en cada plenilunio le muda la razón en mística locura y lo empuja sin pausa y sin remedio a venerar su luz, a amarla sin medida.

Y es que el día que entendemos que el sentido final de este incierto viajar de la cuna a la tumba no es otro que el amor, nada ni nadie podrá ya detener ese río que fluye sin diques ni barreras.

Es entonces cuando, hasta la pobre luz de este farol mohíno y solitario, se atreverá a reunir todo el valor del mundo para mirar de frente y a los ojos a esa belleza pálida de guiños seductores que en cada plenilunio lo hechiza con su magia redonda de eterna enamorada, hasta hacer de su humilde alumbrar apenas un suspiro de brillos apagados de tanto desearla.

Pero a él no le importa perder toda su luz en cada luna llena porque sabe que al fin no hay nada más hermoso que morir por amor.

En las noches sombrías, solitarias y eternas...suspira y se estremece la llama del farol mientras sueña impaciente con la feliz llegada de un nuevo plenilunio.




viernes, 11 de mayo de 2018

Summertime (Impresiones)






Gime el saxo en la azotea del viejo casino , frente a la playa de los ingleses. La pequeña orquesta se vacía tras una noche entera sin parar de tocar.

En la pista de baile, la última pareja apura el sabor de un largo beso que comenzó de madrugada, allá en el rompeolas.

La mañana reparte las nostálgicas notas a golpe de brisa y las lleva hasta el pinar que surge por oriente coronado de soles amarillos. Y los pinos comienzan a danzar con ritmo acompasado, moviendo suavemente sus redondas melenas de cabellos de agujas…

Mil destellos brillantes surgen de entre las aguas de un mar aún dormido. Reflejos de diamantes tallados a golpe de agua y luz.

Un borracho de alcohol y soledad deambula entre las dunas lanzando improperios al aire. Un famélico perro de ojos tristes, lo mira silencioso.

Mañana de domingo.  El reloj de la torre deja caer las once.

Las gaviotas organizan su propio festival de risas estridentes mientras sobrevuelan lo lonja, hoy cerrada. Ellas ignoran todo sobre calendarios.

Y yo, sentado sobre un peñasco verdinegro amante de las algas, me eternizo mirando la bella inmensidad de un mar rizado apenas. Mientras, pienso en ti, como todos los días, como todas las horas..



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viernes, 13 de abril de 2018

¿Soy hoy?


Hoy soy...

...sombra negra de un tétrico ciprés de cementerio.
...perdido navegante buscando la verdad en el rizado mar de la poesía.
...humo espeso que oculta la cruda realidad que nos regala el tiempo,
   ese ente invencible.
...un ciego enamorado de mil amores nuevos cada día y todos son tú mismo,    
   siempre tú.
...cualquier niño-soldado que sueña en las trincheras de la vida con caricias
   de madre.
... caminante sin rumbo que se dejó su espíritu olvidado  en el fondo sereno
    de unos ojos de miel.
…apenas  un suspiro de vida entre las sombras, un destello fugaz de luz  
    entre la niebla…



    …por todo ello,¿soy hoy?